Procedimiento seguro para la extracción de cerumen o cuerpos extraños del conducto auditivo, realizado con equipamiento adecuado y bajo supervisión profesional.
¿En qué consiste?
Evaluación previa con otoscopia para verificar el estado del oído.
Lavado con agua a temperatura controlada o aspiración según el caso.
Procedimiento indoloro, rápido y ambulatorio.
¿Cuándo es necesario?
Sensación de oído tapado o disminución auditiva.
Picazón, molestias o dolor por acumulación de cerumen.
Previo a una evaluación fonoaudiológica o audiológica para obtener resultados precisos.
Importante
El lavado de oídos debe ser realizado por un profesional para evitar lesiones en el conducto o el tímpano.

